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Emprender no solamente significa dejar atrás todo lo que se venía desarrollando cotidianamente para alcanzar un sueño. Ser emprendedor lleva implícitamente una carga de cambios importantes para el individuo que pasa desde su relación de hogar, hasta la manera cómo afrontar los nuevos retos. Esta condición se llama “hábitos” y los mismos son importantes para alcanzar metas como visionario.

En primer lugar es importante conocer que así como “todos los organismos no son iguales” lo mismo pasa con los emprendedores, así que los hábitos que suelen funcionarle a uno no necesariamente sean efectivos con otro. Pero, la coincidencia de la mayoría está en que se debe tener tanto hábitos como disciplina.

Ser emprendedor no es una tarea sencilla, dejar de lado el ser empleado para dedicarse a buscar el sustento de manera propia conlleva muchos riesgos, los cuales con determinación se irán sorteando hasta lograr los objetivos planteados.

Planificación diaria

Uno de los elementos que debe tener todo emprendedor es saber cómo planificar su día. Esto requiere no sólo que se establezca una agenda para afrontar cada una de las actividades sino ir evaluando prioridades. Un buen emprendedor sabe que en algún momento del día todo se convertirá en un “caos” por ello es que debe anticiparse a la llegada de ese lapso y no permitir que prioridades de otras personas invadan la planificación.

Dieta y ejercicios

Asumir el desarrollo de un proyecto o negocio propio no debe traducirse en una mala alimentación, todo lo contrario, ahora manejas tu tiempo para comer sano y saludable, entonces es necesario que los hábitos alimenticios cambien, así como la rutina diaria, en este último punto es primordial establecer una rutina de ejercicios.

Esos dos factores (dieta y ejercicios) van a permitir que se afronte el día a día con otra actitud. Al estar alimentado, las funciones del organismo se llevarán a cabo de manera correcta, mientras que una rutina de ejercicios, permitirá dejar atrás el día a día y así poder llevar cada situación a feliz término.

Meditación y descanso

Muchos consideran que hacer una pausa de 10 minutos y meditar es perder el tiempo. Sin embargo, lo que ellos no reconocen es que esa puede ser la clave para contar con un negocio exitoso.

La meditación le permite al emprendedor estar enfocado. Esta actividad debe asumirse como una conexión interna, no para evaluar aspectos del negocio o proyecto que se está desarrollando. Muchos especialistas convergen en que los empresarios más felices tienen dentro de sí una buena meditación diaria.

Igual ocurre con el descanso. Tras ser consultados, varios emprendedores manifestaron que su rutina diaria incluía para comenzar ejercicios, un buen desayuno, meditación, etc. Sin embargo, los consultados por unanimidad coincidieron en que todo comenzaba con un bien descanso.

A pesar de que lo tomamos como el fin del día, es la actividad más importante del día siguiente, ser emprendedor implica tener una jornada muy activa y sumamente pesada en algunos casos, pero ello debe quedar de lado a la hora de descansar.

También es importante tomar pausas cortas durante la jornada laboral, con ello se busca recargar energías para terminar de buena manera el día.

Actitud de servicio

Una de las cosas que se deben cambiar a la hora de afrontar el ser emprendedor es que ya no recibirás órdenes de un superior, sino que ahora estarás trabajando en función de una petición o solicitud de alguien que tiene una necesidad.

El ser emprendedor debe asumirse con vocación de servicio, el dejar a los clientes satisfechos debe convertirse en la principal motivación para tu proyecto o negocio.

Objetivos definidos

Contar con metas claras y objetivos bien específicos es otro de los hábitos que ahora tendrás que tomar en cuenta como emprendedor. El contar con dichos lineamientos será fundamental a la hora de salir adelante ante situaciones difíciles.

Los objetivos no deben centrarse solamente en el largo plazo, paralelamente a ello se debe trabajar en metas a corto y mediano plazo, lo cual permitirá organizar de manera eficiente las semanas de trabajo y saber hacia adonde se está apuntando.

Riesgos calculados

Ser emprendedor no es una apuesta, es un estilo de vida y por ello no deben asumirse riesgos innecesarios. Los grandes emprendedores han tenido éxito más por su visión que por sus riesgos alocados.

Todo riesgo debe estar calculado, el dar saltos sin contar con los números de las proyecciones no tendrá mucho éxito en su ruta como emprendedor.

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